viernes, 23 de enero de 2009

(fragmento)
Yo no sé de diversiones en domingo
Ni de vuelos encumbrados, ni de visas,
Ni de almuerzos en restaurantes de primera,
Ni de carrozas y fotografías, ni de abrazos…

Vengo de un cantón que me amarra a su gente,
De platicar con una yunta,
de oír el canto de la chiltota y del chonte,
de comer queso y crema de los buenos,
de respirar el aire puro que la patria
de aquellos lares no nos niega.
Yo conozco los cipreses; me he cobijado
Del blanco y amarillo de los corteses.
He encendido mis sentidos con el árbol de fuego.
He comido la tortilla tostada en la brasa.
Sé de la poca pureza que nos va quedando.

Vengo del cantón Tal,
Allí la gente sabe querer.
Vengo del cantón Tal,
Allí si la gente te llora.
Allí la fragancia es pura.
Allí la mariposa es libre.
Allí sí se sueña
Aunque no suene la campana.
Allí se tiene a la patria más cerca.
Allí si se aprende a ser pastor.

Por Elías Osmín Miguel (1963-2008) Ejerció el pastorado dentro de las Asambleas de Dios. Fue profesor de teología. Se destacó como escritor y poe-ta. Autor de: “Hechos de aquí y ahora”.(bosquejos) “Avanzar entre sombras” y “Palabras mojadas”. (poesía) . Ya descansa en la presencia del Señor.

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